Las 5 funciones de una entidad ambiental de control en la industria

La intervención de una entidad ambiental de control en la industria pasa muchas veces desapercibida. Te indicamos 5 funciones básicas que desempeña una EAC.

Las 5 funciones de una entidad ambiental de control en la industria

¿Qué es una entidad ambiental de control?

El control ambiental de una actividad industrial tiene como objetivo realizar un seguimiento de las actividades a desarrollar (o desarrolladas) en unas instalaciones concretas, para así poder evaluar los efectos o el impacto ambiental que estas puedan generar en el entorno donde están enclavadas.

Tanto los controles previos como los periódicos son realizados por unas entidades autorizadas por parte de la Administración competente, a las cuales se las conoce como entidad ambiental de control (EAC), las cuales son colaboradoras directas de dichas administraciones. Todas sus funciones las fija la Ley de intervención integral de la Administración ambiental.

La intervención de una entidad ambiental de control tiene el objetivo de prevenir posibles focos de inseguridad, minimizar las molestias que la actividad pudiera generar a terceros, proponer las medidas correctoras pertinentes para que las emisiones y residuos generados por dichas actividades se ajusten a los parámetros establecidos por las normativas aplicables según sea el caso,… y todo ello a partir de una serie de controles iniciales, periódicos o singulares realizados directamente en los centros o establecimientos a certificar.

Tanto una entidad ambiental de control como los trabajadores de las mismas han de pasar previamente un procedimiento de habilitación para poder desempeñar todas las funciones indicadas anteriormente, siendo la Administración competente en exclusiva, la única capacitada para emitir todas estas habilitaciones, así como para su suspensión si llegara el caso.

Las 5 funciones básicas de una entidad ambiental de control

Todo proceso industrial que se realiza en nuestro entorno exige cumplimentar una serie de requisitos normativos específicos para cada actividad. Certificar que todos estos requisitos se cumplen, es competencia directa de una entidad ambiental de control.

A continuación os indicamos 5 de las funciones que desarrollan dentro de estos procedimientos una entidad ambiental de control:

  1. Comprobación de la adaptación de la actividad a controlar a la legislación vigente aplicable. Esta revisión previa se hará en base a un proyecto redactado por parte de un técnico competente, el cual justificará el cumplimiento de toda la normativa aplicable en temas ambientales, en prevención de incendios y de las ordenanzas municipales. También se evaluaría la compatibilidad urbanística de la actividad en cuestión. A partir de esta evaluación, la entidad ambiental de control estará en condiciones de emitir, o no, el correspondiente informe de suficiencia del proyecto.
  2. Una vez realizados todos los trabajos incluidos en el proyecto técnico en base al cual se va a desarrollar la actividad, la entidad ambiental de control procederá a la toma de medidas y datos “in situ”, si fuera el caso, para evaluar el nivel de impacto ambiental que supone la actividad controlada y su adecuación al proyecto presentado e informado inicialmente.
  3. Redacción del informe técnico aprobando el desarrollo de la actividad prevista o, en caso contrario, con las medidas correctoras pertinentes a aplicar. Este certificado técnico de conformidad será adjuntado al expediente presentado en el ayuntamiento en cuestión para así poder obtener la licencia definitiva.
  4. Realizar los preceptivos controles periódicos a las actividades en función del epígrafe en el que estén englobadas. Estos controles serían cada 2 años (anexo I.1), cada 4 años (anexo I.2 y I.3), cada 6 años (anexo II) o según indique la normativa específica (anexo III).
  5. En algunas actividades concretas, en caso que los resultados de los controles sean desfavorables, la entidad ambiental de control enviará directamente al órgano competente el informe desfavorable resultante.

Otros beneficios de la intervención de una entidad ambiental de control

La intervención de una EAC dentro del proceso industrial la convierte en un ente garante para que los procesos industriales sean respetuosos con el medio ambiente. Y aunque en muchas ocasiones esta intervención puede pasar desapercibida, al trabajo desempeñado por parte de una entidad ambiental de control dentro de todo el proceso se le puede sacar mucho más beneficio del que aparentemente se ve, ya que trabajar aspectos medioambientales se pueden transformar en una ventaja competitiva en relación al resto de empresas del sector.

Explotar y desarrollar aspectos medioambientales repercuten en la empresa que apueste por ellos en una mejora de la competitividad, una mejora de la productividad, la creación de un producto diferenciado que puede permitir acceder a nuevos nichos de mercado, el poder explotar una etiqueta ecológica con garantías y asumir una conciencia social tan demandada en la actualidad por nuestra sociedad.

Aprovechar y desarrollar las directrices que plantea una entidad ambiental de control, se traducen en beneficios directos para las empresas a partir de productos y procesos más sostenibles y eficientes y en beneficios directos para el medio ambiente.

Desde ADDIENT estamos en condiciones de ofrecer, a nuestros clientes, un completo equipo profesional para desarrollar las funciones que como entidad ambiental de control estamos en condiciones de ofertar.

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